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Viaje Alemania y República Checa. Fotos.

En esta última entrega del viaje os dejo unas cuantas fotos que me gustan o que por sí solas no tienen una entrada completa en el blog. Espero que os gusten y hayais disfrutado con las cosas que os he intentado mostrar tanto como yo las disfruté en su día.

Neptuno

Desfile en Berlín

Rodando un anuncio en la puerta de Brandemburgo

Este árbol es un hábitat

Tiergarten park

Chocolaaaaaateeeeee….

Los turcos sintonizando la tv turca

Usti

Usti

Peces que te limpian los pies

Cementerio judío de Praga

Así se llevan tu coche si aparcas mal en Brno

Viaje Alemania y República Checa. Comidas.

En la entrada correspondiente a gente ya hablé de algunas comidas que disfruté con los compañeros de piso y los amigos de Cristina, pero lógicamente no fueron las únicas.
En Berlín tuve la suerte de comerme un plato de codillo en el Restaurante más antiguo de la ciudad, que si no recuerdo mal, se llama Zur letzten Instanz. Como no había mesas libres, nos pusieron en una donde ya estaban comiendo 2 señoras muy divertidas que se pidieron 2 o 3 chupitos  y un par de cervezas típicas de medio litro. Fue todo un poco extraño pero muy divertido!
El día que cogí el bus con destino Usti, comí en la estación de bus yo sólo. Entré en una especie de burguer donde yo era el único cliente y pedí la típica currywurst ( salchicha alemana con curry ) que todavía no había probado. Estuve hablando con la dueña del local que me hizo algunas preguntas para charlar un poco. Creo que era Turca pero no estoy seguro porque entre mi inglés y el suyo, la conversación era un poco de besugos jajajaja! Al final de la comida, la señora no paraba de señalarme a su hija y lo que yo entendí de lo que me dijo fue que si me quería llevar a su hija conmigo a Praga! Me quedé un poco extrañado pero, cortésmente, sonreí, pagué mi cuenta y me despedí. Fue una de esas situaciones extrañas en las que no sabes como actuar.

Ya en Usti, Coca me llevó a un italiano donde, a parte de cenar, estuvimos frikeando un poco. Puede decirse que no comimos solos. En la mesa éramos 3 si contamos con la presencia de Lucía que nos acompañaba virtualemente desde España.

 Para seguir frikeando un poco también pudimos ver un partido de liga jejeje:

 No se si vereis bien al personaje del puesto de salchichas, pero es auténtico. Con cada salchicha que pides te da una postal de su puesto jejeje.

 En la entrada de Usti ya hablé del restaurante-palacio y aquí os dejo algunas fotos del interior:

                                          Típicas cervezas.

                                          Bramborak ( una especie de tortilla)

                                          Una especie de puchero con manzana rallada por encima.

                                          Coca disfrutando de su plato.
En Praga estuvimos en un restaurante de comida típica checa donde pude probar la polevka de pollo, o sopa de pollo. En Rumanía ya me extrañó que es muy típico un plato de sopa como entrante y parece ser que en la República Checa también. Las sopas suelen ser algo más espesas que las que tenemos por nuestra tierra y están riquísimas.
Otra cosa que quería probar y probé fueron los butchys ( unos dulces pequeñitos rellenos que venden al peso)
En fin, que durante este viaje también he tenido la oportunidad de aprender de la gastronomía de Alemania y la República Checa, una de las cosas que más disfruto cuando se viaja, no creeis?

Viaje Alemania y República Checa. Dresden.

Hoy quiero enseñarons un poquito de Dresden. Esta ciudad tiene poco más de medio millón de habitantes pero su centro histórico está comprimido en un espacio pequeño, lo que nos da la opción de, con un sólo vistazo, apreciar gran parte de los edificios importantes. Además, el centro se encuentra junto al río Elba, por lo que las vistas junto al río son magníficas. En varios puntos estratégicos de la ciudad existen una especie de miradores para que hagas la típica foto como si fuera un cuadro. Aqui tenemos a Coca con el fondo del centro de Dresden.

Una de los edificios más bonitos que podreis ver es la Frauenkirche, o iglesia de nuestra señora. Es uno de los edificios de piedra arenisca más altos del mundo y, como podeis ver en las siguientes fotos, todavía tiene algunas piedras originales de antes de su reconstrucción.

La piedra que está abajo, en primer plano en la foto, es el color que tendría la iglesia antes de su reconstrucción.
Tampoco podeis dejar de ver la catedral de Hofkirche, o de la Santísima Trinidad. También es un edificio de piedra arenisca, como casi todos los de la ciudad y podeis echar un vistazo en esta foto:

El palacio Zwinger, situado junto al edificio de la ópera Semperoper, tiene un patio interior que no os podeis perder. Dicen que es impresionante pasear por el patio muy temprano, cuando todavía no está lleno de turistas. Pero si sois un poco flojos o llegais un poco más tarde, lo disfrutareis igualmente.

Y si subis a uno de los edificios que rodean el patio, ésta es una de las vistas que os podeis encontrar:

Paseando por las calles del centro también os podeis encontrar con la torre del ayuntamiento, que con sus 70 metros de altura, se puede ver desde varios puntos de la ciudad:

Y muy cerca de esta torre, en la calle Augustusstrasse, se encuentra el desfile de los príncipes,el mosaico de porcelana más grande del mundo, formado por unos 24.000 azulejos. Representa a los monarcas de la casa de Wettin entre 1123 y 1906.

Un poco más alejado del centro podemos ver este edificio, Yenidze:

En un principio nos pareció un edificio religioso, como una sinagoga o algo parecido. Pero resulta que era una fábrica de tabaco que recientemente ha sido reconvertida en restaurante y atracción turística. El sol atravesando la cúpula de cristal me permitió hacer una foto como la de arriba.
Pues bien, esos son los edificios más significativos de Dresden, pero como Coca y yo teníamos ansias de ver y aprender, nos dimos una caminata bastante curiosa y que me dejó hecho polvo. Pudimos ver el estadio antiguo de futbol del equipo de Dresden, un cementerio que creíamos que sería distinto pero que resultó ser como la mayoría de los que conocemos, el nuevo estadio de Dresden y el Volkspark Grosser Garten. Por supuesto a Coca le encantaron los estadios de futbol. A mi también, pero lo que más me gustó fue el parque así que os dejo con la última fotillo de esta entrada:

Si pinchais en la foto podreis ver varias personas sentadas al sol como si fueran lagartijas. Debió ser uno de los primeros días de sol para ellos, pobrecillos…

Viaje Alemania y República Checa. Tacheles.

Ya os enseñé una foto de Cristina en Tacheles, pero creo que esta casa se merece una entrada para ella sola.
Tacheles es, exactamente, lo que estais pensando; una casa okupa. En Berlín hay muchas casas de este estilo pero Tacheles es una de las más turísticas y más emblemáticas del barrio de Mitte.

                                            Fachada trasera.
Cuando entré en la casa tuve la impresión de que no debería estar allí, pero enseguida te das cuenta que la gente va a su bola y que hay mucha gente como tu, con su cámara, flipando un poquillo con el ambiente. Dentro de la casa hay multitud de estudios de arte, pintura, fotografía, esculturas… y a veces te piden un donativo para hacer fotos. Normalmente no, pero supongo que es la forma que tienen para sobrevivir allí; los donativos de los turistas. Bien, eso es dentro, y alguna foto que saqué os la dejo por aqui.

                                          Escalera interior del edificio.

                                          El hombre de hierro y yo.

En el patio exterior del edificio había muchísimas esculturas. La mayoría estaban hechas de metal. No se si sólo trabajan con ese material, o es que cuando yo fui había una exposición de metal o algo por el estilo.
Os pongo aquí algunas de las fotos que pude hacer:

Si vais a Berlín, no os olvideis de pasar por allí. Os gustará. Es algo totalmente distinto.

Viaje Alemania y República Checa. Berlín

La primera ciudad que visité en Alemania fue nada más y nada menos que su capital, Berlín. Cuando oímos Berlín, todos nos acordamos de su muro. Al tener el muro en mente, se nos viene a la cabeza la idea de la guerra. Pues bien, mi impresión general de esta ciudad fue algo parecido. Ví una capital marcada por la guerra, allá donde iba, había enormes edificios, construcciones monumentales y la mayoría preciosas, pero no dejaban de recordarme que, sólo unos 60 años atrás, en el mismo sitio que yo pisaba, hubo desgracias. Pero la ciudad no sólo me provocó esa sensación ni mucho menos. Berlín me parece una ciudad muy abierta, puedes encontrarte gente de todo tipo por la calle y nadie mira mal a nadie. Dicen que, después de la guerra, cualquiera que se acercara a la ciudad era bienvenido, para quitar ese mal sabor de boca que tenían. Al haber tanta gente distinta, la ciudad tiene muchísimas cosas que hacer y ver aunque a mi sólo me dio tiempo a ver unas pocas.

Para aquel que quiera llegar desde el aeropuerto de Schönefeld al centro, os lo explico brevemente:

Donde está el autobus amarillo de la foto, para un bus con destino a Rudow. Tendreis que comprar un ticket de la zona ABC en una máquina que hay al lado de la parada de bus, os montais, picais el billete y os servirá durante 2 horas en cualquier metro, bus o tranvía. Cuando os bajeis en Rudow os meteis en el metro, andén de la derecha y vais en la línea 7 ( la única que hay allí ) hasta Hermannplatz. Son 12 paradas. Alli haceis transbordo, os meteis en la linea 8 hasta Aleksanderplatz. Os dejo el link del plano de metro de Berlin por si no os queda muy claro. Coged un mapa de Berlín en el aeropuerto, puede salvaros la vida.
En Aleksanderplatz está la torre de televisión, que se puede ver desde casi cualquier punto de Berlín y es el centro turístico.

Si cruzais la plaza llegareis a la fuente de Neptuno y más adelante podreis ver la catedral de Berlín.

Si seguimos por la misma calle cruzaremos 2 ríos que conforman la isla de los museos. Para los que tengáis tiempo os recomiendo el museo Pérgamo. Yo me quedé con las ganas de verlo pero todo el mundo me dijo que merecía la pena. Cuando vuelva tendré más tiempo jejejje!
Siempre siguiendo la misma calle os encontrareis con la casa de guardia en cuyo interior se encuentra esta escultura:

A simple vista no parece gran cosa, pero el intríngulis está en que justo arriba, el edificio tiene un agujero y cuando nieva se cubre toda la escultura de nieve excepto la cara del hijo que tiene entre sus brazos. Tiene que ser muy curioso verlo nevado!
Un poco más adelante llegaremos a la puerta de Brandemburgo:

Y justo detrás se encuentra el parque Tiergarden. En primavera tiene que ser simplemente impresionante, pero en invierno tiene esta pinta:

Puede parecer que hacía mucho frío, pero llegué justo cuando se estaba decongelando el agua de los pequeños lagos del parque. Tuve la suerte de econtrarme con unos días perfectos.
Siguiendo un poco más, a mitad del parque, encontrareis la Siegessäule berlinesa, o columna de la victoria:

Volviendo por donde habeis venido podeis ver el monumento conmemorativo soviético que fue construido en memoria de los miles de soldados rusos que cayeron por la conquista de Berlín para liberarlos de los nazis.

Si os fijais, la avenida que hemos seguido para este recorrido es enorme. Puede parecer una pista de aterrizaje y de hecho, lo fue. En las últimas semanas de la segunda guerra mundial, cuando los aeropuertos de la ciudad permanecían cerrados, esta avenida se utilizó como pista de aterrizaje para los aviones.
Si os gusta corretearos los parques como a mi, os encontrareis con Otto von Bismarck:

Cuando lo vi ahí encima no podía creerme que lo poco que aprendí de historia durante el instituto siguiera todavía en mi cabeza. Este señor, que realizó actos moralmente muy cuestionables, estuvo al mando del II Reich y organizó la Triple Alianza junto a Italia y Austro-Hungría para aislar a Francia. De formas poco ortodoxas, como siempre suele pasar cuando unos territorios pasan de unas manos a otras, se creó la Confederación de Alemania del Norte.
Muy cerca de la puerta de Brandemburgo se encuentra el Parlamento:

Creo recordar que está abierto al público y la gente puede pasearse por la cúpula viendo como los ministros “trabajan”. Ésto está hecho así porque, después de la guerra, para que todos supieran que el pueblo era el que mandaba, la gente podía ver a los ministros desde arriba, una posición mucho más elevada.
Volviendo a Aleksanderplatz podemos ver la Universidad de Humboldt donde estudió mi amigo Albert Einstein. Frente al edificio de la Universidad podemos ver la biblioteca y en la plaza de la fachada principal hay algo curioso. En el suelo de la plaza podemos ver un pequeño cristal que muestra una habitación con estanterías vacías. Ésto está como recuerdo de la quema de libros que realizó el señor Hitler. El espacio que ocuparían todos los libros que desaparecieron, es el espacio que ocupan las estanterías que alli se encuentran.

                                          Biblioteca con su plaza.
Otra de las cosas que hay que ver es el monumento a los judíos de Europa asesinados. No es, en absoluto bonito, pero es impresionante. Según parece, el arquitecto Peter Eisenman quería que los visitantes que se pasearan entre las piedras que componen el monumento del holocausto sintieran la impotencia que sintieron los judíos durante la guerra.

Las catedrales gemelas son de visita obligada. Separadas únicamente por el edificio de conciertos de Berlín pueden parecer iguales, pero una es católica ( la alemana ) y la otra protestante ( la francesa )

También se puede ver el famoso Sony Center que alberga muchas galerías, resataurantes y cines:

Y vosotros direis: ¿ Y el muro?  ¿Y el muro? Pues realmente el muro no tiene mucho que ver. Una parte visible del muro alberga una de las mayores galerías de arte del mundo con pinturas durante unos 2 km. pero otra parte tiene esta pinta:

En otras entradas pondré algunas cosillas más, pero creo que con ésto es suficiente por hoy no?


Viaje Alemania y República Checa. Gente

Después de un tiempo sin aparecer por estos lares, he vuelto. Me ha llevado un par de días de adaptación, descanso y ordenar un poco las más de 500 fotos que he podido hacer, pero poco a poco iré contando cosillas que he podido ver, sentir, saborear y, sobretodo, disfrutar. Ha sido uno de los viajes que más he aprovechado en mi vida ( en algunos momentos casi no podía con mi cuerpo ) y no se por donde empezar a contar, pero intentaré mantener un orden.

Esta entrada, la primera de esta serie, la quiero dedicar a darle las gracias a todas las personas que he conocido durante el viaje. Muchas me han ayudado con sus conocimientos de las ciudades, sobre todo en Berlín, y absolutamente todos han conseguido hacerme sentir como uno más en los sitios en los que he estado.

                                            Cristina en Tacheles.

En primer lugar, quiero darle las gracias a Cristina por darme alojamiento durante los 3 días que estuve en Berlín, por hacer conmigo el “Cristi-tour” y por preocuparse en concentrar un sin fin de cosas que hacer en solo un fin de semana.
Gracias a ella conocí a sus compañeros de piso, que me obsequiaron la primera noche con una cena internacional casera. Sin conocerlos de nada, consiguieron que me sintiera tremendamente cómodo hablando con ellos en un inglés chapurrero por mi parte y prácticamente perfecto por la suya.

                                          Cena internacional.

También tuve la oportunidad de conocer a Begoña, Diego y Rafa. Hablar con ellos en español después de la cena internacional fue un pequeño descanso para mi cerebro jajaja!
La siguiente noche, Cristina nos tenía preparado un chef italiano, de la región de Bologna. Stewie nos preparó un plato típico de su región que, aunque tenía pocos ingredientes, estaba muy rico. Esta cena la compartimos también con Begoña y Rafa.

De izquierda a derecha: Begoña, Cristina, Rafa y Stewie.

Es importantísimo para mi darle las gracias a Rafa y a Cristina de Madrid ( no tengo fotos suyas ) por compartir conmigo las 2 últimas noches berlinesas. Me acompañaron en todo momento y me lo pasé genial con ellos.

Coca me esperaba en Usti, y con él he pasado 5 días perfectos entre Dresden, Usti, Praga y Brno. Espero que estés descansando Coca, que en breve te llegan nuevas visitas!

 En esta foto he querido representar la melancolía de Coca por volver a nuestra querida tierra jerezana…. jajajajaja! Que no! Que me salió así, me gustó y aquí está!
Los amigos erasmus de Coca también han jugado un papel muy importante para hacerme sentir como uno más en este viaje. También puede ser porque la primera noche en Usti me hice pasar por nuevo erasmus, por turco y por lo que hiciera falta, para hablar con todo el mundo 😛
Personajes interesantes de allí son el turco Soner, el checo Kuba ( que no se escribe asi ), yo era su huesped y me trataron genial desde el primer momento; y muchos más que me ayudaron a integrarme en el grupo. Mención especial para Alice, que estuvo una noche entera ayudándome a hacerme pasar por nuevo erasmus y hablando de cualquier cosa conmigo.

Finalmente, Javi, que me ofreció su casa en Madrid la última noche y me enseñó el Museo del Jamón, donde comimos estupendamente.
Si este ha sido uno de los mejores viajes de mi vida, es en gran parte, gracias a todos vosotros!

Viaje a Berlín y Praga

Después de un par de meses buscando alojamientos y transportes baratos, ya tengo cerrado el viaje que voy a hacer. Lo comentaré ahora un poco y cuando vuelva contaré las cosas interesantes que vayan pasando y lo que he podido ver.
El 3 de marzo cogeré un vuelo de Málaga hacia Berlín, donde me espera Cristina que tiene la amabilidad de alojarme en su casa durante 3 días.

El 6 de marzo cogeré un bus hacia Usti Nad Labem, donde me espera Coca que me llevará a visitar Dresden y Praga. Estaremos un día en Dresden y 3 en Praga.En Praga nos alojaremos en el Hostel Centre.

El 11 de marzo cogeré un vuelo hacia Madrid donde me esperan Javi Sanchez y Jimmy, que me hacen hueco en su casa durante una noche. Supongo que saldremos de fiesta por Madrid como colofón final. ( Voy a acabar reventado! )
Y por último, el 12 de marzo cogeré un AVE con destino final, Málaga.

Es un buen viaje donde espero aprender mucho, como en todos los viajes que he podido realizar, y conseguir una buena colección de fotos de esos lugares.

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